miércoles, 16 de diciembre de 2015

¿Y si nos equivocamos?

Queridos lectores:

Es fin de año, y todos los involucrados en Educación estamos en esa etapa de "re-meditar" respecto a si merecemos pasar, merecemos reprobar, o si nuestros alumnos lo merecen. 
En lo que he visto hasta ahora, hay muchas formas de convivir con estos dilemas, algunos profes tienen el corazón blando y creen en la buena fe de los estudiantes, otros no perdonan lo "actitudinal", y otros -los menos gracias a Alá-, lo dejan a su ego. 

Pero, ¿qué variables debemos considerar para saber si realmente el estudiante debe aprobar o reprobar?

Claro, dejando de lado esa respuesta políticamente correcta respecto a los indicadores de aprendizaje, que en realidad no responde a la diversidad de casos que tenemos; donde algunos alumnos tienen cierto potencial para algunas áreas y para otras no y en realidad los 12 meses del año no responden a una lógica causal frente al ritmo de aprendizaje, ya que no todo es la neurociencia (para nuestra desgracia porque sería mucho más simple así); eso queda a criterio de cada uno, y claro que todos los profes tenemos cierta autonomía para saber a qué le otorgamos peso.

Por ejemplo, tengo un caso de un alumno que en un momento donde despaché a varios a su casa por flojos y desconectados, fue humilde, se quedó y habló conmigo. No sé en realidad quien soy yo para decir que ese alumno debe o no debe pasar, pero ese gesto de arrepentimiento me pareció una estrategia comunicativa muy valorable, porque quiere decir que el estudiante sabe la manera de lograr sus objetivos. Evidentemente que los otros profes han tenido otras experiencias y pueden pensar distinto, pero lo que sí podemos decir todos es que no tenemos total claridad de si el alumno se siente listo para "avanzar". 

El problema que esto nos permite vislumbrar, es que tenemos una sociedad tan cuadrada y exitista, que todos sienten que si no cumplen los procesos cuando el resto les dice que tienen que cumplirlos, se sienten fracasados. Sobre todo ahora que hasta mercantilizamos la educación y tenemos a personas en las Universidades para ganar cierto sueldo y no para contribuir a que las cosas sean mejores. 

Yo sé en todo caso que es contradictorio ser Profesora y creer que las cosas deberían ser al ritmo de cada uno, porque debemos motivar a los estudiantes, hacerles saber la importancia de la paz y los valores sociales, pero también debemos saber nuestro lugar y muchas veces está lejos de un pizarrón y un libro de clases. 

También es un hecho el que nunca estaremos seguros de que los alumnos aprendieron algo, porque es algo a muy largo plazo, pero todo eso nos lleva a la respuesta: debemos ayudar a los estudiantes y dar ese salto de fe por las otras personas que nos cuesta tanto dar. Después de todo no importa que caigamos al vacío, con tal de haber sentido amor por todo esto. 

domingo, 22 de noviembre de 2015

La academia marginada del área de Educación.

¡Mes de congresos!

Queridos lectores: este ha sido un mes muy feliz donde por fin se concretizan todos los congresos para los cuales trabajamos todo el año en las investigaciones. Y ojo: para cada congreso una investigación distinta así que denme crédito por eso.

No hay que ser injustos, también es muy gratificante saber en qué están los otros, cuales son las tendencias y por sobre todo: cual es su postura sobre la Educación.

Es por esto, que en breves palabras intentaré hacer una re-lectura respecto a unas palabras de grandes teóricos presentes en ALEDar: van Dijk respecto a la labor de las investigaciones en humanidades, y Kress sobre de dónde sacamos los rasgos culturales. Parafraseando al primero: el quehacer académico tiene que estar focalizado en las problemáticas sociales. Esto quiere decir que no sacamos nada con hacer trabajos de investigación que tenga que ver con "La construcción de los movimientos retóricos en tesis doctorales de los estudiantes de Astrofísica", sino con eso que es inherente a todo ser humano, la sociedad, el día a día, y parafraseando a Kress con lo que es banal, porque ahí es donde encontramos los rasgos de una cultura.

Dicha mi postura, entremos en materia: la tendencia de las investigaciones en Educación a dos cosas:

1º Focalizarse en las áreas que la hegemonía a nombrado 'vulnerables', sin meditar respecto a si realmente existe un status quo en todas las otras Instituciones que no tienen esa etiqueta por parte del Estado.

2º Seguir lineamientos teóricos que no plantean más que 'sentidos comunes' respecto a esta 'vulnerabilidad', lo que no quiere decir completamente que dichas instituciones no sean vulnerables, al revés, lo son; pero no en el sentido que la mayoría de la gente piensa.

3º Y esto va no sólo para los interesados en Educación, sino para todos los que realizan trabajos y van a Congresos: considerar las instancias de actualización académica como un mero trámite donde se expone, se conversa groseramente mientras los otros expositores están adelante, y posteriormente se van, sin haberse realmente involucrado con las propuestas, porque siento que cuando vamos a una instancia académica, vamos a escuchar opiniones de otros respecto a cómo deben avanzar este camino que tan pocos siguen.

Respecto al primer postulado, les hablaré respecto a mi pequeña experiencia como Profesora. Fuera de lo inestable que significa llevar 3 semestres de experiencia y haber trabajado en 3 Instituciones distintas, sea por mi responsabilidad (cosa que sostengo que no es así, pero pueden dejarlo al beneficio de la duda) o por la de otros, he tenido una vivencia diversificada en colegios, trabajé primero en un colegio particular-subvencionado del montón en el cual la Sostenedora tenía una mafia poco preparada que llevaba a cabo todas sus ideas, poco preocupada de lo que realmente sentían o pensaban los estudiantes; aspecto que fue evidenciado en una investigación sobre educación para la ciudadanía que pueden leer aquí; seguido de un colegio particular pagado en el cual tenían un foco totalmente en el cliente, pero con más personas que desperdiciaron años de estudios de magíster y doctorado para seguir esa misma lógica que la gente categorizada de 'no pensante', en el cual los padres mayoritariamente ausentes para darles en el gusto a sus hijitos a través de cosas materiales  responsabilizaban al colegio, es decir, a los Profesores, de los fracasos de sus hijos, cosa que no pude evidenciar en ninguna investigación dado a que esa lógica me consumía la juventud y tuve que pensar en mi humanidad primero.

Actualmente, trabajo en el más 'vulnerable' de los colegios, un colegio para adultos donde se supone que van personas a terminar un trámite que es la educación formal, en el cual evidentemente que hay de todo, pero donde he tenido la experiencia más enriquecedora de lo que significa tener todo un equipo que rema para el mismo lado, es decir, para tratar de hacer, dentro de las posibilidades materiales tanto de infraestructura como material humano, el mejor trabajo posible.

En este trabajo, con el cual es evidente que tengo mi camiseta puesta al 100% así que ya saben mi opinión respecto a él, ingresé con el corazón abierto a que iba a ser lo que necesito, un lugar donde puedo ser persona, tanto con los alumnos como con mis colegas y jefes, y he encontrado casos críticos, pero no son distintos a los que ya había encontrado en los otros lugares.

Ahora, es obvio que no debería generalizar esto a partir de mi experiencia, ya que entraríamos en un dilema de representatividad de la muestra, aspecto que les encanta a los académicos en educación, pero a lo que voy, en estos lugares random a los cuales he llegado lógicamente no puede ser coincidencia que todos tienen más o menos los mismos problemas.

2º Debemos tener en cuenta, que más que saber replicar una técnica según un modelo que muchas veces crea un País de las Maravillas de las políticas públicas (y tengo fe de que más de alguno ha visto algún doctor en educación hablar sobre las posibilidades que da el sistema para conseguir financiamiento), debemos tener como foco dos cosas: una mirada lo menos sesgada posible sobre las realidades, y amor al conocimiento, no a los pies de los Profes del Magíster.

Sé que hay mucho que hacer en Educación, y es cierto que debemos ver esto como una oportunidad. También sé que hay muchos del mundo académico que buscan en esto una oportunidad para escalar porque quieren más el poder que el conocimiento, pero a través de este pequeño textito, tengo fe de que varios leen para tener nuevas ideas o reforzar las que ya tienen.

Cariños, éxito en sus cierres de semestre y recuerden: los alumnos no son notas, y las notas son burocracia.

lunes, 9 de noviembre de 2015

¿Dónde investigar?

¡Buenas noches/días/tardes queridos lectores! 

Mi mente ha pasado por tantos temas para publicar acá, que me he demorado mucho en decidir qué sería novedoso y lo suficientemente decente como para este blog. Así, creo que este pequeño detalle de mi semana en Bs. Aires que les comentaré acá, es el más discutible: instituciones para investigar.

Para partir desde el principio, cabe comentar que como persona inquieta y juntando puntos para el desarrollo académico, cada vez que encuentro un trabajo me alegro y pienso qué cosas podría investigar. No, claramente no es una auto-promoción, sino que pienso en la viabilidad de diseñar e implementar proyectos que sean interesantes, de los cuales muchos quedan en mi cabeza, y unos pocos se llevan a cabo, fundamentalmente porque en el calor de la pregunta de investigación, escribo el Abstract para postular a algún congreso y la investigación es aceptada. 

Anyway, la información anterior es relevante porque la última investigación que terminamos tuvo una grata aceptación, lo que es muy gratificante pensando en que nuestra audiencia eran puros especialistas en AD, y yo temía una refutación metodológica por mi inexperticie en estos ámbitos. La investigación se trata de un análisis de textos argumentativos de estudiantes de pregrado de Pedagogía en Historia y Cs. Sociales, y para ella recopilamos el corpus de compañeros de mi compañero de investigación y pololo. Como los resultados eran bastante controversiales, una de las preguntas fue respecto a si tuvimos campo para implementar una propuesta metodológica con los escritores de los textos, ante lo cual tuvimos que responder con toda sinceridad que en nuestra Universidad no hay mayor interés en desarrollar habilidades de escritura en los estudiantes, y si la hay, se relaciona con un aspecto más técnico que epistemológico, como si la Didáctica de la Escritura fuera un recetario, cosa que muchos docentes piensan.

Es por esto que quisiera comentarles respecto al tema, ya sean Profesores o Autoridades, de verdad creo que vale la pena que todos los interesados en hacer vida académica se autofinancien parte de su camino, ya que si nos ponemos a hablar respecto a las políticas públicas existentes para el desarrollo académico terminaríamos en una crisis existencial, pero también creo necesario que se nos den espacios, tan sólo espacios, para implementar nuevas cosas, proyectos netamente creados por estudiantes. 

Hagamos vida académica, yo sé que hay bastantes sesgos respecto a la Academia, pero es justamente porque muchos la ven como un círculo inaccesible en le que casi hay que ser un osado para lograr participar. Y en realidad, como hay tanta gente tecnicista que estudia como un trámite para habilitarse socialmente, es ser osado, pero justamente por tener amor al conocimiento es que lo hacemos.

martes, 13 de octubre de 2015

¿Profesor = Persona?

¿Es posible que seamos eclécticos socialmente en los distintos ámbitos de nuestra vida?

Quiero decir: ¿es posible que en el Cole podamos tener la etiqueta 'amiga', 'profesora', 'mujer enamorada', 'colega'?

Segundo: ¿Será beneficioso para todos los ámbitos de la vida tener la posibilidad de todas esas etiquetas?

La verdad este texto es para intentar dilucidar mi propia postura respecto al tema, por lo que mi primera respuesta será "Depende del contexto Educacional". Mirando mi escasa experiencia, donde he tenido el privilegio de pasar por las clasificaciones socio-económicas y sus alumnos promedio existentes -llámese 'público', 'subvencionado' y 'particular'-, creo que en las dos últimas no es posible, y las veces que intenté reivindicar mi subjetividad e individualidad, fueron luchas perdidas. Quizás impacte el hecho de que en una sociedad de clases como la nuestra, la etiqueta 'profesional' no comparta campo semántico con 'persona con sentimientos' en la mente de ese tipo de personas. Y ojo que con sociedad de clases no sólo quiero decir lo que respecta al quintil que pertenezca la familia, sino también a su forma de pensar, y a la jerarquía que todo el mundo quiere tener en su cabeza.

Bueno, la realidad es mucho más caótica que eso, y evidentemente que a pesar de que en todos lados esa jerarquía existe, muchas veces el último eslabón de la cadena no da su brazo a torcer y decide independizarse. Independizarse de las etiquetas socialmente aceptadas o 'políticamente correctas', independizarse de sus temores, y a la vez empezar a colonizar un nuevo territorio: el de la honestidad. Ahí es cuando un blog como este por ejemplo puede convertirse en un espacio educativo, sentimental, de sueños de vida, etc. 

Para ser sincera, realmente no sé si todos los colegas estarán de acuerdo conmigo en esto; algunos dirán que es necesario ser una figura de admiración para poder ser respetado por las personas, otros dirán que no es conveniente involucrarse, y claro, tiene que ver con su propio modo de ver las relaciones sociales, pero me gustaría más el territorio de la honestidad. 

lunes, 7 de septiembre de 2015

La vocación.

La vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, la vocación, y finalmente... la vocación.

No sé a ustedes queridos colegas o personas interesadas en la Educación, pero a mi me tiene bastante sobrepasada esa cara de inspiración divina combinada con lástima que la gente me pone cuando les comento que soy Profesora.

Me tiene chata porque en primer lugar, la Pedagogía es un TRABAJO que requiere ciertas habilidades base que junto con otras habilidades que son formadas en la universidad (no nos metamos a discutir si es que realmente las forman o no, porque eso es para otro día) preparan a una persona para desempeñarse como Docente, así como cualquier otra profesión, oficio, etc.

Ahora, claramente que esa expresión ya descrita que ponen cuando uno dice las palabras mágicas "soy Profesor", no es porque sienten un gran interés en las ciencias que confluyen en esta disciplina -seamos sinceros, no somos considerados las máximas autoridades en ningún ámbito social-; sino más bien se relaciona con esa naturalización de la violencia de la que somos víctimas día a día (por parte de quien sea de la Comunidad Educativa), y con ese cuento de hadas de que la enseñanza es productiva "si la hacemos con amor".

En primer lugar, si bien es evidente que quienes nos dedicamos al asunto debemos tener cierta afinidad con la interacción con otras personas (sobre todo adolescentes en estado de involución -no sé si existe esa palabra-, en mi caso como Profe de Especialidad) -porque sino estaríamos castigándonos a nosotros mismos día a día, y créanme que si hay algo que puedo asegurar con plena certeza dado mi poco tiempo de ejercicio, es que es imposible ser inmune en el plano emocional de ser pedagogo, porque es demasiado intenso y aunque muchas personas (padres, jefes de utp, inspectores, directores y/o sostenedores) no lo crean, no somos robot y a la vez somos humanos-; eso no convierte mágicamente un saber teórico en un saber aplicado, y menos aún, ese saber aplicado en inteligible para los estudiantes. Eso no es amor, es ciencia.

Segundo, y por favor personas que no son del área lean con atención: no nos interesa que ustedes nos miren con ese aire lastimoso, nos interesa que ustedes aprendan a respetar a cualquier persona, de eso no se encarga el colegio ni la suculenta mensualidad que usted desembolsa en las mensualidades, cuotas de centro de padres o paseos de fin de año, o ese orgullo absurdo de sentirse poderoso porque usted obligó al Establecimiento Educacional Público a reintegrar a su hijo que no sabe expresarse de otra forma que no sea violenta a través de la Superintendencia de Educación (poniendo en peligro la integridad física y psicológica de todo el resto de las personas que estamos en el Colegio), NO,  no nos interesa eso.

En mi caso, tampoco me interesan esos colegas que casi sienten que son la reencarnación del Dalai Lama o de Jesús y tienen esa labor mesiánica de "darles oportunidades" a niños, poniéndose en ese pedestal de falsa modestia para sentirse bien con ellos mismos.

Simplemente valoro el hecho de que nos escuchemos con humildad y de que no pensemos que seremos quien encenderá la ampolleta de la paz mundial. No es porque no tenga fe en la humanidad, no es eso, es simplemente que después de estudiar sobre la cultura y la interacción humana, me doy cuenta de que soy apenas una influencia entre infinitas otras que se cruzan en la vida de las personas, y que las hacen ser como son, lo que no implica aceptar que ellas pueden pasar por encima de los demás.

Sé que todo este texto puede sonar contraproducente con los valores que propone, por su tono de frustración y enojo. Por eso quiero decirles que este es sólo un punto de vista, y que sólo tengo mucha convicción en mis pensamientos.

miércoles, 26 de agosto de 2015

Explicaciones.

Hello world. Soy, o más bien, mi nombre es Camila, soy Profesora de Lenguaje, Mujer y Persona. 

Este blog surge de la necesidad de contarles un poco, quejarme un poco y explicarles un poco respecto a lo que significa ser todas esas categorías que aparecen en el primer párrafo. 

En el plano de ser Profesora de Lenguaje, si tuviera que autodefinirme diría que me gusta interactuar con la gente, verbo que remarca bastante bien la combinación de la pedagogía y la especialidad. Además, podría agregar que esa interacción de la que hablo tiene por principio fundamental la retroalimentación, que a nivel valórico se traduciría a pacifismo. Por eso, quizás muchas de las entradas que leerán tengan un gran componente de frustración respecto a los pre- y adolescentes con los que he interactuado, porque algo que aún no logro comprender, es cómo a nivel psicológico la violencia es tan "in" para ellos. Ni hablar para sus Apoderados.

En el plano de ser Mujer, puedo asegurar que me caracterizo por ser bastante sensible y enrrollada, por lo que todas las interacciones de mi día a día me dejan bastante que pensar y voilá, he aquí los distintos blogs donde he hablado fundamentalmente de mi vida amorosa, de los caminos que me abre el destino, entre otras cosas, los cuales durante los últimos cinco años están estrechamente vinculados con el ámbito pedagógico y sobre todo lingüístico.

Finalmente, en el ámbito más extrañamente separado de los otros dos; el de Persona; ustedes leerán sobre lo que significa ser un estereotipo bastante dual respecto a ser casi un alienígena del que se espera que no utilice lenguaje ofensivo (sobre todo por ser Profe de Lenguaje), tenga vida amorosa, y sea un ser puritano y perfecto; y a la vez tener una profesión que es frecuentemente mal mirada por nuestra sociedad; ya sea por la frase cliché "No importa que seas pobre, mientras seas feliz con tu vocación", o por los ninguneos de otras profesiones y personas que estoy bastante segura que tienen la cabeza llena de aire. Sin ofender al aire. 

Sí, así de enojada me pone ese tema. 

Anyway, explicaciones sobre el título del blog: un blog, una mujer enamorada, muchas preguntas. Ah, y por sobre todo, una gran molestia para todos los colegas humanistas que utilizan frecuentemente el calificativo "vendid@ al sistema".