martes, 5 de noviembre de 2019

No sé.

Dos años después de mi última entrada, me leí y no sé si soy la misma de antes.
Terminé mi etapa de magíster, tengo dos trabajos y dos mitades, compramos una ps3 (pude al fin jugar The last of us!!) , he vivido experiencias extremas, tomé ansiolíticos casi por 6 meses, hace unos días me tatué la pierna y casi me echan de mi familia.
Quiero ser mamá. 
He conocido gente nueva, gente de otros ámbitos, gente fascinante, gente mafiosa, gente que chupa pies. 
He visto series, he visto películas, he hecho queques, he tenido crisis de pareja, he echado de menos. Sigo echando de menos, sigo teniendo esa mente de "que hubiera pasado si...", pero no es que sea infeliz, solo que siempre lo he querido todo. 
Ahora voy a trabajar.

jueves, 21 de diciembre de 2017

Aterrizaje/Caída

Aquí Camila. Sin apodos, sin profesión, sin afanes de grados académicos.

Camila, la que pensé que había desaparecido omnubilada por lo que parecía ser un lugar que tenía ganado por el "talento" en algo, cosa que me costó mucho encontrar dada mi histórica baja autoestima por ser porra, por ser gorda, por ser muy "confrontacional", llorona, etc, etc, etc.
Pero no, no había desaparecido, estaba muy guardada en mí insistiendo en salir, insistiendo en que querer hacer nada o querer estar con los que amo no puede ser un crimen. Y lo logró, todo lo que no es amor desapareció de mi vida: a la mierda el trabajo, a la mierda las viejas de mierda que quieren que les chupe los pies   para que ellas me "permitan" pertenecer al mundo de la generación o de reproducción de conocimiento, a la mierda las autoproclamadas "especialistas del lenguaje".
De hecho, después del derrumbe ocasionado por la Camila porra, empecé a pensar que este año había sido un fracaso, y seguido de eso la Camila confrontacional me dijo: ¿cómo puedes ser tan pastela de llorar porque dejarás de estar angustiada y frustrada?
En realidad sí. Es verdad. El llanto por el ego no es tristeza real.
Después de todo el año lamentarme por no poder hacer ejercicios, asistir a talletes de teatro o lo que sea, después de sentirme frustrada, ¿quería seguir sufriendo?
Nah.
Así que a reconciliarme y encontrar el amor por la Camila que es apartada y criticada por ser ella misma, la que tuvo cumpleaños sin invitados. Versión adulta, con sueldo y con preocupaciones más básicas en la vida, como estar con mis queridos y queridas, regalonear y escribir cosas gratuitas.

Total, siempre queda el sueño de la maestría en AD de la UBA.

viernes, 29 de septiembre de 2017

Desahogo de mitad de año.

Queridos todos de todas las comunidades educativas formales e informales:

Les aviso de antemano que este blog, lamentable/afortunadamente, está situado en lo que refiere a comunidades formales. Este año las del Magíster y las del Colegio. Muy posiblemente el próximo año la del Magíster y la de otro Colegio. Sí.
Comunidades educativas, con de todo, chismes, humillaciones, indiferencia, y muy poco de educación en el plano "profesional".
Me leo e intento regular: ¿tan así? Sí.

Pero no todo es tan malo: aprendo, hay colegas bakanes y por sobre todo: hay estudiantes más que bakanes. Hay estudiantes maravillosos.
Sé que algún día, cuando el fin justifique los medios, tendré que participar en algún cuoteo político que vea la educación como un proyecto de panfleto, pero quizás ahí pueda impactar más, pueda exigir que las instituciones y los profes escuchen a sus estudiantes. Pq son pintamonos, sí, regularmente, pero esa es la cáscara.
Ellos son música, son cariño, son verdad y mentiras, son honestidad y autocrítica. Son motivación y todo eso tiene una capa muy gruesa de hormonas adolescentes. Sorry, es que trabajo con las edades más hormonales, pero sé que cuando esa capa se esfume habrán personas muy razonables. Pero quiero que conserven ese principito.
Quiero que sean youtubers, que sean compositores, que sean dibujantes y cantantes. Quiero que sean políticos y sean profes.
En fin, este proceso ha sido duro, pero escuchando música y con mi moreno setsi resisto.

Aunque tb se vienen unos ansiolíticos para mi crisis milenial.

viernes, 10 de febrero de 2017

Conformismo x frustración.

Querida macro comunidad educativa:

Éstos son tiempos difíciles, donde muchos nos preguntaremos cosas como si somos malos profesionales, porqué a todos los vendidos, lamebotas, sin verguenzas y/o cafiches del cuoteo les va mejor económicamente que a nosotros, qué necesitamos para poder encontrar estabilidad laboral, etc. Antes de todo quiero decirles que mi pequeña opinión es que estamos en un país donde no se valoran los méritos, sino el quedarse callado/dejarse pasar a llevar. Quizás sea resabio de la Dictadura, y si es así, fuck you malditos fachos pobres. 
En segundo lugar, a pesar de que suene un poco tonto les vuelvo a decir: no se rindan porque tarde o temprano o encontrarán el ambiente laboral perfecto para ustedes, o seguirán siendo aguerridos y crearán los suyos propios, donde estoy segura que cobrarán precios razonables y que la mayor parte de las ganancias serán reinvertidas en infraestructura o profesionales para seguir mejorando. 
El punto es que en este rubro pareciera que inevitablemente tenemos que optar por uno de los dos sentimientos del título: o agachar el moño, o bajarse los pantalones (y lo digo literalmente por lo que he visto en páginas como "confesiones de un/a profe"), o ser el(a) conflictivo(a) por pedir cosas tan básicas como que no se roben la plata que ya se roba la AFP de manera legalizada (¿Será que mi ex empleador emplea el "ladrón que roba a ladrón..."?), por lo tanto, no renovación de contrato y frustración, por los colegas que queremos, por los cursos, por los estudiantes que quisimos mucho y por las pocas veces que alcanzamos a vivir algún gesto de agradecimiento explícito. 

No se rindan colegas, es lo único que les pido. A pesar de que la mayoría de nosotros esté destinado al desarraigo, no se rindan, edúquense, apóyense (o al menos no tiren para abajo), valoren su trabajo.

Los veo. 

miércoles, 6 de julio de 2016

Desahogo profesional

Han pasado alrededor de seis meses desde la última entrada que publiqué acá. Varias cosas han cambiado. Creo que como profesora he cambiado. 

Lo primero es vivir la tragicomedia que significa emparejarse con un colega: alumnos impresionados, colegas impresionados, sostenedor y "secuaces" impresionados. No puedo negar que me dio gusto el toparme de frente con aquella secretaria bastante insoportable que como muchas mujeres tiene poquísima solidaridad de género, y que sospechaba le tenía ganas al joven para ella Profesor. 
Podría seguir babeando, sin embargo creo que sería poco digno, así que dedos: deténganse. 

Quiero comentarles que si no he escrito acá no es porque no haya mucho que reflexionar, por lo contrario, muchísimo, sobre todo ahora que estamos a fin de semestre, y tenemos la clásica disyuntiva "corazón de abuelita" versus "robot objetivo", de la que finalmente 'espero' que todos nosotros nos demos cuenta de que a pesar de lo que puedan decir algunos directivos y/o colegas, tenemos que ser un poco de ambos. Hay que darle un poquito de peso a la subjetividad, principalmente porque somos personas con historias detrás y trabajamos con personas con historias detrás.

Hoy por ejemplo, en mi última clase del semestre, estuve conversando con dos alumnas que obviamente les faltaban notas, y no tenían tiempo para rendir todas las cosas que tenían que rendir. Luego de solucionar ese tema, les pregunté a cada una de ellas si se consideraban buenas personas, comprometidas con su educación (a propósito de unas preguntas de opinión sobre las protagonistas de Spring breakers, que tenían bastantes características similares a estas niñas), y ambas al responderme escondieron sus ojos en el suelo. Una me dijo que se merecía un 4.0 y la otra un 2.0. ¿Se dan cuenta el problema de autoestima que hay detrás? y por sobre todo ¿Se dan cuenta de lo anestesiados que están los adolescentes, que saben que con sus conductas echarán su vida por la borda -y no hablo de los estudios obligatorios, sino de sentimientos y personas que los quieren y dependen de ellos-, sin embargo al ritmo del reggaeton siguen mintiendo y por sobre todo, mintiéndose a sí mismos?

U otros casos, como un estudiante que va a las protestas a golpear a carabineros, con lo cual estoy bastante de acuerdo luego de vivir 1 mes seguido de manifestaciones al frente de mi lugar de trabajo, pero sólo por el sabor de la adrenalina, sin darse cuenta de que esa violencia es fruto de todo lo que sufrimos diariamente, como las obligaciones sin sentido, que tal como dijo el Farolero del Principito, "son la consigna".

Estamos en un circo queridos Colegas y Comunidad Educativa, parece que habrá que declararse un inocente o habrá que ser abyecto y desalmado. 

miércoles, 16 de diciembre de 2015

¿Y si nos equivocamos?

Queridos lectores:

Es fin de año, y todos los involucrados en Educación estamos en esa etapa de "re-meditar" respecto a si merecemos pasar, merecemos reprobar, o si nuestros alumnos lo merecen. 
En lo que he visto hasta ahora, hay muchas formas de convivir con estos dilemas, algunos profes tienen el corazón blando y creen en la buena fe de los estudiantes, otros no perdonan lo "actitudinal", y otros -los menos gracias a Alá-, lo dejan a su ego. 

Pero, ¿qué variables debemos considerar para saber si realmente el estudiante debe aprobar o reprobar?

Claro, dejando de lado esa respuesta políticamente correcta respecto a los indicadores de aprendizaje, que en realidad no responde a la diversidad de casos que tenemos; donde algunos alumnos tienen cierto potencial para algunas áreas y para otras no y en realidad los 12 meses del año no responden a una lógica causal frente al ritmo de aprendizaje, ya que no todo es la neurociencia (para nuestra desgracia porque sería mucho más simple así); eso queda a criterio de cada uno, y claro que todos los profes tenemos cierta autonomía para saber a qué le otorgamos peso.

Por ejemplo, tengo un caso de un alumno que en un momento donde despaché a varios a su casa por flojos y desconectados, fue humilde, se quedó y habló conmigo. No sé en realidad quien soy yo para decir que ese alumno debe o no debe pasar, pero ese gesto de arrepentimiento me pareció una estrategia comunicativa muy valorable, porque quiere decir que el estudiante sabe la manera de lograr sus objetivos. Evidentemente que los otros profes han tenido otras experiencias y pueden pensar distinto, pero lo que sí podemos decir todos es que no tenemos total claridad de si el alumno se siente listo para "avanzar". 

El problema que esto nos permite vislumbrar, es que tenemos una sociedad tan cuadrada y exitista, que todos sienten que si no cumplen los procesos cuando el resto les dice que tienen que cumplirlos, se sienten fracasados. Sobre todo ahora que hasta mercantilizamos la educación y tenemos a personas en las Universidades para ganar cierto sueldo y no para contribuir a que las cosas sean mejores. 

Yo sé en todo caso que es contradictorio ser Profesora y creer que las cosas deberían ser al ritmo de cada uno, porque debemos motivar a los estudiantes, hacerles saber la importancia de la paz y los valores sociales, pero también debemos saber nuestro lugar y muchas veces está lejos de un pizarrón y un libro de clases. 

También es un hecho el que nunca estaremos seguros de que los alumnos aprendieron algo, porque es algo a muy largo plazo, pero todo eso nos lleva a la respuesta: debemos ayudar a los estudiantes y dar ese salto de fe por las otras personas que nos cuesta tanto dar. Después de todo no importa que caigamos al vacío, con tal de haber sentido amor por todo esto. 

domingo, 22 de noviembre de 2015

La academia marginada del área de Educación.

¡Mes de congresos!

Queridos lectores: este ha sido un mes muy feliz donde por fin se concretizan todos los congresos para los cuales trabajamos todo el año en las investigaciones. Y ojo: para cada congreso una investigación distinta así que denme crédito por eso.

No hay que ser injustos, también es muy gratificante saber en qué están los otros, cuales son las tendencias y por sobre todo: cual es su postura sobre la Educación.

Es por esto, que en breves palabras intentaré hacer una re-lectura respecto a unas palabras de grandes teóricos presentes en ALEDar: van Dijk respecto a la labor de las investigaciones en humanidades, y Kress sobre de dónde sacamos los rasgos culturales. Parafraseando al primero: el quehacer académico tiene que estar focalizado en las problemáticas sociales. Esto quiere decir que no sacamos nada con hacer trabajos de investigación que tenga que ver con "La construcción de los movimientos retóricos en tesis doctorales de los estudiantes de Astrofísica", sino con eso que es inherente a todo ser humano, la sociedad, el día a día, y parafraseando a Kress con lo que es banal, porque ahí es donde encontramos los rasgos de una cultura.

Dicha mi postura, entremos en materia: la tendencia de las investigaciones en Educación a dos cosas:

1º Focalizarse en las áreas que la hegemonía a nombrado 'vulnerables', sin meditar respecto a si realmente existe un status quo en todas las otras Instituciones que no tienen esa etiqueta por parte del Estado.

2º Seguir lineamientos teóricos que no plantean más que 'sentidos comunes' respecto a esta 'vulnerabilidad', lo que no quiere decir completamente que dichas instituciones no sean vulnerables, al revés, lo son; pero no en el sentido que la mayoría de la gente piensa.

3º Y esto va no sólo para los interesados en Educación, sino para todos los que realizan trabajos y van a Congresos: considerar las instancias de actualización académica como un mero trámite donde se expone, se conversa groseramente mientras los otros expositores están adelante, y posteriormente se van, sin haberse realmente involucrado con las propuestas, porque siento que cuando vamos a una instancia académica, vamos a escuchar opiniones de otros respecto a cómo deben avanzar este camino que tan pocos siguen.

Respecto al primer postulado, les hablaré respecto a mi pequeña experiencia como Profesora. Fuera de lo inestable que significa llevar 3 semestres de experiencia y haber trabajado en 3 Instituciones distintas, sea por mi responsabilidad (cosa que sostengo que no es así, pero pueden dejarlo al beneficio de la duda) o por la de otros, he tenido una vivencia diversificada en colegios, trabajé primero en un colegio particular-subvencionado del montón en el cual la Sostenedora tenía una mafia poco preparada que llevaba a cabo todas sus ideas, poco preocupada de lo que realmente sentían o pensaban los estudiantes; aspecto que fue evidenciado en una investigación sobre educación para la ciudadanía que pueden leer aquí; seguido de un colegio particular pagado en el cual tenían un foco totalmente en el cliente, pero con más personas que desperdiciaron años de estudios de magíster y doctorado para seguir esa misma lógica que la gente categorizada de 'no pensante', en el cual los padres mayoritariamente ausentes para darles en el gusto a sus hijitos a través de cosas materiales  responsabilizaban al colegio, es decir, a los Profesores, de los fracasos de sus hijos, cosa que no pude evidenciar en ninguna investigación dado a que esa lógica me consumía la juventud y tuve que pensar en mi humanidad primero.

Actualmente, trabajo en el más 'vulnerable' de los colegios, un colegio para adultos donde se supone que van personas a terminar un trámite que es la educación formal, en el cual evidentemente que hay de todo, pero donde he tenido la experiencia más enriquecedora de lo que significa tener todo un equipo que rema para el mismo lado, es decir, para tratar de hacer, dentro de las posibilidades materiales tanto de infraestructura como material humano, el mejor trabajo posible.

En este trabajo, con el cual es evidente que tengo mi camiseta puesta al 100% así que ya saben mi opinión respecto a él, ingresé con el corazón abierto a que iba a ser lo que necesito, un lugar donde puedo ser persona, tanto con los alumnos como con mis colegas y jefes, y he encontrado casos críticos, pero no son distintos a los que ya había encontrado en los otros lugares.

Ahora, es obvio que no debería generalizar esto a partir de mi experiencia, ya que entraríamos en un dilema de representatividad de la muestra, aspecto que les encanta a los académicos en educación, pero a lo que voy, en estos lugares random a los cuales he llegado lógicamente no puede ser coincidencia que todos tienen más o menos los mismos problemas.

2º Debemos tener en cuenta, que más que saber replicar una técnica según un modelo que muchas veces crea un País de las Maravillas de las políticas públicas (y tengo fe de que más de alguno ha visto algún doctor en educación hablar sobre las posibilidades que da el sistema para conseguir financiamiento), debemos tener como foco dos cosas: una mirada lo menos sesgada posible sobre las realidades, y amor al conocimiento, no a los pies de los Profes del Magíster.

Sé que hay mucho que hacer en Educación, y es cierto que debemos ver esto como una oportunidad. También sé que hay muchos del mundo académico que buscan en esto una oportunidad para escalar porque quieren más el poder que el conocimiento, pero a través de este pequeño textito, tengo fe de que varios leen para tener nuevas ideas o reforzar las que ya tienen.

Cariños, éxito en sus cierres de semestre y recuerden: los alumnos no son notas, y las notas son burocracia.